Por: Rahim Nada
En medio de la noche más oscura,
cuando el miedo quería dominar,
nació en mi pecho una fuerza pura
que me enseñó de nuevo a caminar.
Tropecé mil veces en la vida,
pero nunca dejé de insistir;
cada herida se volvió salida,
cada caída me ayudó a subir.
La victoria no llega de repente,
se construye con fe y decisión;
es la luz que acompaña a quien siente
que rendirse jamás es opción.
Y al final del camino recorrido,
entre sueños que logré alcanzar,
comprendí que el verdadero éxito
es levantarse siempre y continuar.
![]()
