Por: Rahim Nada
Claridaden la guerra callada de mis días,
camino entre sombras y verdad,
lucho contra antiguas agonías
buscando mi propia claridad.
Cargo heridas, dudas y memoria,
pero no me detengo en el dolor;
cada caída escribe otra victoria,
cada paso despierta mi valor.
Y en lo más secreto de mi pecho,
vive un amor que no sabe partir,
silencio ardiente, dulce y estrecho,
que en mi alma insiste en florecer y latir.
No pide nombre, ni voz, ni destino,
solo habita en mi noche interior;
mientras sigo forjando mi camino,
lucho por mí… y guardo ese amor.
![]()
